Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris CatFAC. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris CatFAC. Mostrar tots els missatges

dimarts, 3 de febrer del 2015

Regulación sanitaria del cannabis



Gracias a todas y a todos,
Hoy, el Parlamento de Cataluña se tiñe de verde!

Hoy, 29 de enero, la Comisión de Salud del Parlamento de Cataluña ha centrado el debate sobre el consumo terapéutico y sobre las asociaciones de personas consumidoras de cannabis. Prácticamente un consenso político generalizado que nos permite afirmar que hemos hecho un salto adelante en la lucha por la defender las personas usuarias de cannabis y una mirada al futuro de una nueva ciudadanía responsable, comprometida, que vela por los derechos y necesidades de todas y todos.
 
El Parlamento de Cataluña llega a un consenso para acercarse y dar respuesta a las peticiones sociales dictando las bases que tienen que permitir desarrollar una normativa que regula el funcionamiento de los locales de las asociaciones y clubes de cannabis. Y fijando en 6 meses el plazo para evaluar el cumplimiento de los acuerdos.
  
El Parlamento de Cataluña insta en el Gobierno de la Generalitat a:

1. A aprobar, mediante resolución del Departamento de Salud, los criterios relevantes a efectos de Salud Pública en relación con el consumo asociativo de cannabis, así como las condiciones higiénicas y sanitarias que se tendrían que exigir para la autorización de la actividad de las asociaciones Cannàbicas y sus clubes por los ayuntamientos de Cataluña, en el marco de la legislación vigente.

2. Impulsar, a través de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, la información y el asesoramiento de los asociados y asociadas para reducir los riesgos y los daños vinculados al consumo del cannabis; la formación de las personas encargadas de la dispensación de esta sustancia con el objetivo señalado; la detección precoz, el seguimiento y la derivación de determinados consumos que generan riesgos y/o daños a la salud de los consumidores de esta sustancia, y cualquier otra tarea que se pueda derivar.

3. Crear el Registro de Asociaciones de personas consumidoras de cannabis adscrito al Registro municipal de asociaciones y/o y a la Dirección general de Derecho y Entidades Jurídicas.

4. Continuar trabajando, desde el día siguiente de la aprobación y por periodo indefinido, con las federaciones de asociaciones de usuarios del cannabis, los profesionales de la prevención y asistencia de los consumos de drogas y las diferentes administraciones que intervienen en las actividades de las asociaciones y clubes de usuarios de cannabis, con la colaboración desde el ámbito político que se pueda requerir por parte del Parlamento de Cataluña.

5. Presentar a la comisión de salud del Parlamento de Cataluña, en un plazo de 6 meses, la valoración en lo referente al cumplimiento de la resolución, la inscripción en el registro y todo aquello que esté directamente o indirectamente relacionado que la Agencia de Salud Pública considere.


  
Desde la CatFAC celebramos la decisión adoptada por el Parlamento de Cataluña ya que por nosotros supone un primer paso satisfactorio que traemos años reivindicando. Hoy, celebramos que se reconoce nuestro espacio en la sociedad, que damos el inicio a un nuevo futuro por las personas usuarias que han venido reclamando fórmulas legales que permitan el cultivo y el consumo personal, tratando de evitar como prioridad la inseguridad jurídica que se sufre. En definitiva, hoy hemos dado un paso más por la libertad.
   
Cataluña vuelve a demostrar su carácter abierto e integrador que, una vez más, consigue recoger las propuestas de los movimientos sociales y adaptar las normativas, sumándose a la tendencia de regulación del cannabis presente ya en muchos lugares del mundo. La puerta del cambio se ha abierto a las persones consumidoras a través de las asociaciones, una herramienta colectiva que tendrá que velar por el cumplimiento de los parámetros de la regulación y participar en las estrategias de reducción de riesgos y daños, siempre a favor de proporcionar seguridad y salud a los usuarios y a las usuarias.
   
Pero este no es el final del camino, entendemos que el proceso de regulación aporta ventajas importantes como aumentar el conocimiento sobre los fundamentos legales de una asociación y el funcionamiento de esta, ahora bien, nuestro día a día no habrá cambiado. Una asociación cannàbica no tiene sentido si no es un espacio auto gestionado de cultivo y consumo. Denunciamos la inseguridad de las personas usuarias igual que los peligros de las mafias y el mercado negro. Hoy damos un paso adelante pero dejamos todavía sin respuesta todos los vacíos que nos tienen que permitir normalizar nuestra situación. Desde la CatFAC estamos más convencidos que nunca que hay que defender el cultivo, la tenencia o el transporte así como alejarnos de arbitrariedades locales en la aplicación. Todos ellos son elementos inherentes del reconocimiento real de nuestro papel en la sociedad.

Nos felicitamos por haber llegado hoy a este documento de mínimos que ahora hay que desarrollar y poner en marcha. La CatFAC colaborará intensamente para dar cumplimiento a todos los requisitos y seguirá reclamando la necesidad de una regulación que incluya aspectos como el cultivo, el transporte y la distribución asumiendo y diseñando una normativa por todas las fases necesarias de una asociación cannàbica en concordancia con el Código de Buenas Prácticas y una propuesta de modelo de regulación donde se contemplen asociaciones de personas consumidoras que se autoabastecerse colectivamente, con análisis de la sustancia y programas de reducción de riesgos y acompañamiento al consumo. Una tarea social que permite tener una incidencia real sobre los consumos, ofreciendo control y acompañamiento cuando se necesario. Promocionando el acceso al cannabis como paliativo y favoreciendo estudios para profundizar en los conocimientos reales de la sustancia.

Como movimiento social seguiremos trabajando para ser un altavoz de las reivindicaciones de las personas usuarias a las instituciones y hacer del día de hoy, El inicio.

dimarts, 12 d’agost del 2014

Sanciones sin regulación.



Desde hace unos días estamos recibiendo noticias sobre algunas de las asociaciones situadas en Barcelona, que están recibiendo una notificación de la Guardia Urbana donde se los ordena el cese de las actividades del club en 48 horas y que advierte qué, en caso contrario, se procederá al precinto del domicilio social. Hoy, la Agencia EFE publica que uno de estos clubes ha emprendido una querella, dirigida contra el gerente del distrito de Ciutat Vella, el Departamento de Licencias e Inspección del Ayuntamiento, y contra el director de los servicios jurídicos del consistorio, a alegando que el expediente sancionador es “injusto y arbitrario” que además contrario a los derechos fundamentales del asociacionismo , presunción de inocencia, derecho a un proceso con las debidas garantías y vulneración del principio de legalidad.

Sabemos que los momentos de transición siempre generan tensiones propias del cambio de paradigma. Es por eso que pedimos paciencia a todos los actores implicados para llegar a un diálogo y a un consenso que fomente la convivencia cívica entre todas y todos.

Desde la CatFAC somos conscientes que la Administración hace su trabajo y vela por el bien común, pero creemos que esta situación sería más sencilla si antes de actuar se concretara una normativa clara para todas las asociaciones Cannàbicas. Nosotros reiteramos nuestra propuesta de colaboración con las administraciones, y en este caso con el Ayuntamiento de Barcelona, para crear y definir los límites, las normas y las condiciones con la intención de regular nuestra actividad.

Volvemos a felicitar el Ayuntamiento por la valentía en el paso adelante que supone querer reconocer una realidad social como la nuestra, ofreciéndonos un espacio en el modelo de ciudad. Esperamos próximamente poder iniciar un trabajo conjunto entre todos los actores implicados para hacer nacer la regulación y trabajar porque las asociaciones se adapten.


Las asociaciones Cannàbicas abrimos las puertas de nuestra realidad.



Desde la CatFAC queremos mostrar nuestra preocupación por la imagen que estos días se está generando sobre el movimiento cannábico, del cual formamos parte, con noticias y titulares que a menudo se dejan parte de la fotografía para mostrar.

Estos últimos días estamos asistiendo a un nuevo ciclo en las políticas de drogas, un ciclo que mucho más allá de incorporar otro producto más al mercado comercial, busca un cambio de percepción y de gestión diferenciada de otras drogas como el tabaco o el alcohol. Reconocemos la problemática que las drogas causan a la sociedad, por eso nuestro modelo se basa en la reducción de riesgos y los valores sociales de una sustancia que perseguida durante años se ha convirtió por su carácter prohibitivo en un producto generado y gestionado por los usuarios.

Desde CatFAC abogamos por un sistema social, con asociaciones que respetan la democracia participativa, la autogestión y sin ánimo  de lucro, esto nos ha traído a participar con otros sectores sociales más consolidados en busca de consejos y participando activamente en la construcción de una alternativa que realiza  acciones y servicios de interés general, que fabrican ciudadanía, que construyen cohesión e inclusión social, que luchan contra la pobreza y la discriminación, evitando que los colectivos más sensibles de nuestra sociedad queden al margen de unos niveles mínimos de bienestar social, llegando donde ni la Administración Pública, ni el mercado pueden hacerlo.

Una sustancia consumida por un gran número de ciudadanos y que ha conseguido la aceptación social por su propuesta de regulación, basada en la autogestión y prevención, las intervenciones de la administración están sacando a la luz la vulnerabilidad del modelo debido a la inacción de las administraciones. La puesta en marcha por parte del ayuntamiento de una regulación de las asociaciones Cannàbicas está sacando a relucir las diferentes interpretaciones que han surgido del modelo, una situación que desde CatFAC hemos denunciado desde el principio.

Los asociados y asociadas de CatFAC somos persones consumidoras de cannabis que defienden  su derecho a decidir sobre lo que consumimos o no, aportando una contrapropuesta que pretende acabar con el mercado negro poniendo la salud de las persones consumidoras como centro de acción. Somos asociaciones sin ánimo de lucro, democráticas, que participamos activamente con otros movimientos sociales y que queremos aportar nuestro granito de arena para mejorar nuestro entorno.

En todos los ámbitos, desgraciadamente, siempre podemos encontrar mejores, peores, buenas y malas prácticas. Desde la CatFAC llevamos tiempo de intensa lucha para conseguir un modelo de regulación que establezca unas normas claras para todo el mundo y unos mecanismos de control con total transparencia. Somos conscientes que romper con las políticas prohibicionistas instaladas hasta ahora y hablar de reducción de riesgos, de daños o gestión de placeres supone un grande y complicado paso adelante. Pero estamos dispuestos a hacer lo que haga falta y someternos a los controles más exhaustivos para demostrar que el modelo que proponemos puede funcionar.

La administración actúa con la intención de regular la actividad de las asociaciones cannàbicas, aunque sus actuaciones van en el camino contrario a la propuesta que desde la federación defendemos, condiciones como la limitación de asociaciones, la implementación de licencias de actividades con requisitos de pública concurrencia, la prohibición y persecución de los cultivos, derivan a que las asociaciones no puedan desarrollar su actividad sin grandes inversiones económicas para adaptarse a la situación. Haciendo que los modelos comerciales sean los únicos capaces de establecerse y cómo sabemos la mercantilización de cualquiera sustancia no vela por los intereses de las persones consumidoras, hay que sustituir el sistema económico que hace que la marihuana sea otro artículo de consumo.

Llevamos un tiempo de “prueba” donde desgraciadamente la administración pública, por la propia maquinaria que gestiona, no ha dado respuesta a la realidad de la calle y esto ha generado más de un modelo, sin aclarar qué era lo permitido. Ahora es el momento de establecer límites, normas, públicas y claras, y en esto, como siempre hemos dicho, la CatFAC colaborará siempre. Mientras tanto, nuestro trabajo sigue centrada en el diseño de mecanismos de control, sistema de auditorías internas, cumplimiento del Código de Buenas Prácticas y todas aquellas herramientas que estamos desplegando para dar forma al modelo que entendemos que es beneficioso para todas y todos.

Esperamos, con todo, que la administración dé un paso adelante escuchando las propuestas y estableciendo un modelo gestión que se adecue a la realidad y tenga en cuenta el trabajo que está realizando.

dissabte, 21 de juny del 2014

Las asociaciones de personas usuarias de cannabis queremos participar.



                                   Para una regulación de todos, que se escuche tu voz!

Desde la Federació d’Associacions Cannàbiques de Catalunya (CatFAC) queremos felicitar a las administraciones de este país por, como en otros ámbitos, poner la mirada en los movimientos de Europa y a nivel internacional que hoy nos apuntan a ser valientes y dar un paso adelante hacia las políticas de drogas que priorizan la salud de las persones consumidoras y la actuación sobre los riesgos y los daños asociados al consumo, acabando así con la prohibición y la lucha contra las drogas que ha generado más víctimas y problemas que las propias drogas.

 Las asociaciones de personas  consumidoras de  cannabis venimos de un recorrido de lucha social para conseguir reconocer nuestros derechos civiles. Nuestra voz empezó a escucharse a través del autocultivo que poco a poco cogió la forma de agrupaciones colectivas de consumidoras que sumaron esfuerzos y representación. Hoy, formamos parte del tercer sector social de este país y trabajamos activamente por la cohesión social, la normalización del uso terapéutico del cannabis y la reducción de riesgos asociados al consumo estando en contacto con otros movimientos sociales de la ciudad.

 Somos conscientes de la explosión cannábica que  ha abierto las puertas y se ha asentado en Catalunya; Se trata de la aceptación social que evidencia nuestra realidad, pero también nos deja entrever una carencia de normativa que ordene y regule nuestra actividad así como una incompatibilidad, en muchos casos, con la legislación estatal que todavía nos dispone en una incoherencia que nos lleva  a la inseguridad jurídica más perversa en nuestro día a día.

Desde la CatFAC entendemos que un proceso de regulación aporta ventajas  importantes como aumentar el conocimiento sobre los fundamentos legales de una asociación, control de las condiciones de salubridad y higiene de los locales, elaboración de intervenciones específicas para las persones consumidoras terapéuticas, conocer las pautas de consumo, facilitar el acceso a población usuaria de drogas para establecer métodos de detección precoz, prevención de riesgos y reducción de daños, conocer mejor el fenómeno e intervenir con más eficacia, evitar  el contacto con el mercado negro, posibilidad de controlar la composición, la potencia, la adulteración de la planta y sus derivados, counseling sobre los métodos de administración (vaporizadores / cigarrillos electrónicos /…), diferenciar el consumo de cannabis de otras drogas, programas de prevención específicos sobre drogas y conducción, reducción de la exposición de humo a no fumadores, auto-detección del consumo problemático, entre otros.

Por todos estos motivos, defendemos una regulación coordinada a nivel nacional y municipal. Entendemos que una no tiene sentido sin la otra y por eso desde aquí, instamos a la Generalitat a liderar este cambio de paradigma. Hacen falta criterios generales establecidos desde el gobierno del país que sean justos y coherentes para todas las asociaciones y personas consumidoras. Una política pública de drogas que después cada municipio podrá concretar dentro de sus competencias y adaptar a su realidad.

Defendemos también ser partícipes porque entendemos que la voz de las persones consumidoras, así como la de otros actores implicados, tiene que formar parte del diseño de las políticas públicas que nos afectan. Es por eso que solicitamos al Gobierno de la Generalitat y al del Ayuntamiento de Barcelona, que ahora inicia su proceso, que haga público un calendario de reuniones con la sociedad civil organizada y así hacernos partícipes de estos canales que seguro enriquecerán el diálogo y el trabajo conjunto.

Pedimos a la Generalitat:
- Registro específico de asociaciones cannábicas que facilite el control y seguimiento.
- Un protocolo de Buenas Prácticas y Convivencia que regule cuestiones como las limitaciones de acceso, gestión económica y distribución, promoción, formas de funcionamiento interno, etc.
- Registro de cultivos y protocolo de transporte específico: las asociaciones cannábicas se fundamentan en el cultivo compartido y la lucha contra el mercado negro y  es por este motivo que hay que regular su actividad, generando autorizaciones específicas para los cultivos, limitación de plantaciones y peritaciones oficiales para hacer un control de los mismos. De acuerdo con el registro de cultivos habrá que elaborar un protocolo específico de transportes. 
- Crear organismos reguladores donde las agrupaciones de asociaciones podamos desarrollar un papel como representantes de los consumidores y las consumidoras haciendo una función de control a través de los sistemas de auditorías que se establezcan.
- Protocolo policial específico que vele por el cumplimiento de las diferentes normativas.

Pedimos en los ayuntamientos:
- Teniendo en cuenta su situación privilegiada de proximidad con la ciudadanía, entendemos que pueden ofrecer la garantía para que todas las asociaciones cannábicas cumplan con la inscripción a los registros públicos pertinentes y hacer el control en base al Protocolo de Buenas Prácticas y Convivencia, antes mencionado, así como a los registros específicos de cultivos.

- Establecer una licencia de apertura de local social que determine cuestiones imprescindibles de seguridad, salubridad, higiene y condiciones mínimas necesarias para evitar molestias con el vecindario pero definiendo la licencia por tramos en función de las persones socias de la entidad y, por tanto, de la concurrencia del local. Entendemos que no tiene sentido equiparar una asociación de barrio sin ánimo de lucro a la pública concurrencia en algunas cuestiones que pueden diseñarse de forma variable.

- Regular la apertura de asociaciones estableciendo un régimen de distancias entre ellas alrededor de los 50m teniendo en cuenta las diferentes realidades de los barrios de la ciudad y de la idiosincrasia de las asociaciones. Regular también la distancia entre las asociaciones y los equipamientos sensibles como los centros educativos dejando una separación de 100m.

- Establecer un horario de apertura de los locales que puede oscilar entre las 8h y las 22h (y las 24h viernes, sábado y noches previas a festivos). Sin ninguna voluntad de querer adoptar un papel en el ocio nocturno, entendemos que hace falta adaptarse a la realidad y hacer de la asociación un espacio útil para las persones consumidoras. Así pues, entendemos que el fin de semana tiene sentido disponer de un horario ampliado que evite el mal uso del espacio público.

Por todo esto, nos ponemos a disposición de las administraciones  para colaborar y ofrecer el conocimiento que desde las persones consumidoras y las asociaciones que representamos hemos ido construyendo.
Hoy vemos con esperanza nuestras demandas que esperamos que bien pronto podamos, entre todas y todos, concretar.