dilluns, 25 de juny de 2012

Marihuana al microscopio



Desde que a principios del siglo XX comenzó a criminalizarse el cultivo, la posesión, la venta y el consumo de cannabis, el debate sobre la legalización de la marihuana (“el producto ilegal más consumido del mundo”, como la ha definido la ONU) ha permanecido abierto, como reflejo de una sociedad profundamente dividida entre quienes la consideran una peligrosa droga y una amenaza social, y quienes entienden, por el contrario, que la hierba no es comparable a otras sustancias más ‘duras’, que es menos nociva que el alcohol o el tabaco, que la ilegalización es contraproducente o que su consumo pertenece al ámbito privado del individuo.

Más allá de la polémica sobre los efectos de la marihuana sobre la salud, la controversia afecta también a la criminalidad derivada de la prohibición. Mientras que muchos siguen manteniendo que la respuesta al narcotráfico requiere más ‘mano dura’, el fracaso de las políticas policiales y prohibicionistas con que la mayoría de los países combaten el problema ha llevado a cada vez más voces relevantes a apostar por la despenalización, o, al menos, por la regulación.