dijous, 20 de setembre de 2012

Los Facultativos navarros "deben tener formación y estar tranquilos, sin miedo a represalias", a la hora de extender un informe autorizando el consumo de cannabis a los pacientes que consideren oportuno.



El banco medicinal de cannabis de RCN-ROK pide al Parlamento de Navarra su apoyo y que adopten una serie de decisiones que les dé seguridad en su funcionamiento diario.

A petición de Bildu, la responsable de este banco medicinal, Cristina Bustince, comparecerá esta tarde en la Cámara en una sesión de trabajo en la que pretende plantear a los parlamentarios las necesidad de contar con un
especialista que aconseje a los pacientes y paute el suministro, "hasta que se haga cargo" el Servicio Navarro de Salud, porque ni ella ni otros voluntarios son expertos en la materia.

Bustince ha defendido además  que los facultativos navarros "deben tener
formación y estar tranquilos, sin miedo a represalias", a la hora de extender un informe autorizando el consumo de cannabis a los pacientes que consideren oportuno, y los pacientes que hagan uso de esta sustancia deben tener también garantías por ejemplo para no ser multados en un control de tráfico.


  
Unas demandas a las que se une la de la propia seguridad en la producción del cannabis, del que ha precisado que suministran hasta 7 gramos semanales de forma gratuita a los pacientes que acuden a ellos con el preceptivo informe médico.

En la actualidad son 25 los enfermos crónicos que hacen uso de este servicio, a los que se suma una cifra variable que se beneficia de él de 

manera temporal.


Desde 2007, cuando se puso en marcha esta iniciativa, han sido 70 los enfermos crónicos atendidos por el banco medicinal de cannabis, la mitad de ellos en los dos últimos años.

La mayor parte de estas personas son enfermos oncológicos o afectadas por fibromialgia, según ha precisado Cristina Bustince, quien se acercó hasta RCN-ROK como consecuencia de las náuseas y los dolores que le provocaba el tratamiento contra un tumor, que hasta en tres ocasiones se le ha reproducido.

"Antes tenía que tomar 18 pastillas diarias, ahora tomo 7", comenta, y añade que puede dormir por las noches, cosa que antes no sucedía.


Para ella, como para otros, el uso terapéutico del cannabis ha sido "absolutamente positivo" y de hecho recuerda que "hasta 1930 se vendía en las farmacias", por lo que cree que ahora hay "mucha hipocresía" no sólo entre las autoridades, que se oponen a este tipo de tratamientos, sino incluso entre quienes hacen uso de ellos. 

De hecho apunta que Navarra "es una de las comunidades donde más cannabis se consume si no es la que más y sin embargo es donde menos se declara o admite" este consumo, "favoreciendo así el mercado negro"

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada